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  • Foto del escritorRoger Valls Martínez

Entrada de presentación

¡Hola, bienvenido/a! Antes de nada, y como primera entrada del blog, creo que es necesario tomarme algo de tiempo para presentarme y presentar el propio blog, para que entiendas quién soy y cuál es mi propósito con este proyecto.



¿Quién soy?


Mi nombre es Roger Valls Martínez, tengo 30 años a la fecha a la que escribo esto y actualmente resido en Llançà, un pueblo costero catalán cercano a la frontera con Francia. Una de mis grandes aficiones es el deporte, el cual practico casi a diario, aunque también tengo otros pasatiempos a los que dedico bastante menos tiempo, como los wargames de miniaturas ("los muñequitos", como diría mi madre) o los videojuegos.


Por otra parte, mi gran pasión es todo aquello relacionado con la biología y, en particular, determinados campos pertenecientes o directamente relacionados con esta, como son la ecología, la etología y el bienestar animal. Es a estos últimos temas a los que, desde hace unos 11 años, cuando empecé mis estudios universitarios, trato de encaminar mi vida profesional.


Roger Valls Martínez, cuidador y entrenador de loros o psitácidas
Yo en 2018, en mi lugar de trabajo de aquél momento, con Bruno.

Debo admitir que, por aquél entonces, no tenía claro qué era exactamente a lo que quería/podía encaminar mi vida, aunque ya sabía qué cosas me interesaban más o menos. Finalmente, cursé el grado de Ingeniería de Sistemas Biológicos en la Universidad Politécnica de Catalunya (UPC) durante 4+1 años (mi primer año se complicó y tuve que dividirlo en 2), terminando en 2017.



Inicios laborales y trabajo con fauna


Salí de ella con un contrato en prácticas en una empresa de consultoría e ingeniería ambiental que, posteriormente, se convirtió en un contrato profesional convencional que me abrió la puerta del mercado laboral en “mi sector” de par en par. Pongo lo de “mi sector” entrecomillado porque es difícil encasillar mis estudios dentro de un solo sector o asignarlo a un listado de profesiones bien delimitado. Al final de estos, había adquirido conocimientos de microbiología, botánica, zoología, biotecnología, ecología y medio ambiente, y un largo etcétera de ámbitos, que me proporcionaban unas bases sólidas para ser capaz de analizar y comprender en profundidad cualquier disciplina relacionada.


Además, pese a lo duro que fue en muchas ocasiones, disfruté mucho del camino y logré descubrir mi otra gran pasión: la ingeniería, que yo la entiendo como la utilización del conocimiento científico para crear sistemas y/o procesos que (nos) permitan cumplir objetivos. En mi caso, claro, en el ámbito de la biología.



Cuatro crías de Pyrrhura molinae que sacamos adelante de forma artificial en 2017. - Fotografía de Noelia Sánchez.

Paralelamente al transcurso de mis años como estudiante universitario y desde el primer curso, inicié junto a mi pareja Noelia (a partir de ahora, le llamaré Noe) un proyecto de cría de aves psitácidas (de loros, para los amigos) con el que pretendía poner en práctica conocimientos que iba adquiriendo en el ámbito académico, hasta que, en 2018, decidí dedicarme profesionalmente al trabajo con psitácidas y tuve que dejar atrás tanto mi primer empleo post-universitario como el proyecto de aviario que habíamos estado levantando los últimos 5 o 6 años.



Yo en 2019, trabajando en Oasis Wildlife Fuerteventura, con Melisa (Ara chloropterus). - Fotografía de Noelia Sánchez.

Me desplacé a la (para mí) remota isla de Fuerteventura, para trabajar como cuidador y entrenador de psitácidas en Oasis Wildlife Fuerteventura (en aquél entonces se llamaba Oasis Park Fuerteventura). Pasé dos años en la isla y en el zoológico, los primeros seis meses como cuidador del departamento de psitácidas y el año y medio restante como responsable del departamento.


Finalmente, tanto por asuntos personales como porque empecé a sentir nuevas inquietudes, decidí dejar mi puesto y volver a mi tierra natal para iniciar una nueva etapa profesional junto a Noe.



La asociación: Avetropic


La fundación de una asociación sin ánimo de lucro (Avetropic) fue el siguiente proyecto que teníamos entre manos. Con ella, pretendíamos poner todo de nuestra parte para mejorar la calidad de vida de las psitácidas en situación de cautividad, de la forma que fuera necesario.


A grandes rasgos, el proyecto tenía dos pilares fundamentales: por un lado, la creación de un centro de rescate (o refugio, o como queramos llamarle) de psitácidas necesitadas. Por otro lado, el ofrecimiento de una serie de servicios profesionales de asesoramiento y formación a personas a cargo de estos animales, con el objetivo de mejorar su calidad de vida. Además de las donaciones de personas particulares que quisieran aportar al proyecto, la financiación del primer pilar dependía de lo que se recaudara a través de los servicios ofertados por el segundo de estos.


Tanto el refugio como el ofrecimiento de servicios, las redes sociales (de vital importancia para el correcto funcionamiento del engranaje) y la gestión de absolutamente todo lo concerniente al proyecto corrían de nuestra cuenta (Noe y mía), así que renunciamos a nuestros empleos y, por lo tanto, a la remuneración económica por un tiempo indefinido (solamente limitado por los ahorros de los que disponíamos), para dedicarnos en cuerpo y alma a tirar todo aquello adelante.



Noe y un servidor, en una jornada de colaboradores del refugio, explicándoles el funcionamiento del mismo. - Fotografía de Mireia Subirà.

Tres años después, con un bagaje de más de 60 loritos rehabilitados en el refugio, más de 450 servicios de asesoramiento brindados a personas de todas las partes del mundo, e innumerables disgustos y sinsabores, nos vimos obligados a buscar otra alternativa. Nos habíamos quedado ya sin ahorros de los que vivir y el proceso de regularización urbanística del refugio, pese a haberlo intentado en dos emplazamientos distintos, había sido imposible de tirar adelante.


Algún día contaré esta historia más en profundidad, cuando tenga tiempo y ánimos para ahondar en los detalles de algunos de los momentos más duros que he vivido nunca. De momento, como ya he dicho, esto es solamente la presentación del blog 🙂



El momento actual


Por suerte, fuimos capaces de encontrar salida en una situación casi desesperada, pues los propietarios de Butterfly Park Empuriabrava (a quienes estoy inmensamente agradecido), acogieron a las aves de la asociación en sus instalaciones, y Noe y yo pasamos a formar parte del equipo de cuidadores del mismo.



Panchita (Amazona aestiva), Farru, Wally, Ada (Ara ararauna) y Rakan (Ara chloropterus) en Butterfly Park. - Imagen propia.

Y este, no es ni más ni menos que el punto en el que ahora me encuentro, después de unos años muy duros a todos los niveles. Después de algunos meses de adaptación a mi nueva vida, siento que necesito abrirme y expresarme, plasmar mi aprendizaje y mis reflexiones, así como tratar todos aquellos temas que me interesan y me apasionan.


Pretendo utilizar este blog un poco a modo diario (aunque no a diario) personal, un poco a modo de relato autobiográfico y un poco a modo de bloc de notas y apuntes, para mis aprendizajes, y en definitiva, un poco para todo aquello que me ronda la cabeza.


Solo deseo que te parezca tan enriquecedor a ti leerlo como espero que lo sea para mí escribirlo. ¡Nos leemos!


Roger Valls Martínez


110 visualizaciones5 comentarios

5 Comments


misumu
Dec 18, 2023

Sento rectificar-te... 😅😅

Però la foto del refugi és meva😜

Molta sort en el teu nou projecte!!!

Esperant cada nova publicació,i així aprendre més cosetes😘

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misumu
Dec 18, 2023
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Jejejeje! No passa res

Erem molts reporters al refugi😜🥰😘

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paulosky66
Dec 18, 2023

Gracias Roger! T sigo seguro!!!!

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Roger Valls Martínez
Roger Valls Martínez
Dec 18, 2023
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¡Muchas gracias Paula! 😁

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